“Toca: el oro de la Gallaecia” es una novela de ficción histórica que transcurre mayoritariamente en el término del ayuntamiento de Folgoso do Courel (Lugo), hace dos mil años. Los escenarios de sus aventuras y los nombres de los personajes son lugares reales que se pueden visitar. En esta pequeña guía te damos información sobre ellos y alguno más, conformando cuatro rutas naturales, históricas, humanas y literarias en O Courel.
LA NOVELA
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Ventana a O Courel en el lugar en el que se escribió «Toca: el oro de la Gallaecia» |
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Portada del ilustrador Antonio Seijas |
si te interesa leer la novela que conforma la base de las
visitas propuestas te dejamos aquí una pequeña ficha y la sinopsis:
TÍTULO:
“Toca:
el oro de la Gallaecia”
AUTORA:
Sonia María García García
EDITORIAL:
Belagua
Año 30 d. C. Un campamento romano, al mando del Prefecto Marco
Pompeyo Lépido, lleva tiempo establecido en el noroeste de
Hispania con la misión de excavar una mina de oro en sus montañas.
El Prefecto encontrará el amor de Toca, hija del jefe galaico
Bustelo, y la buena sintonía entre los dos hombres mantendrá una
precaria paz entre sus pueblos. Pero otra misión espera al romano en
las fronteras orientales del Imperio, y durante su ausencia los
galaicos conocerán la cara más atroz de los invasores y se
rebelarán contra la idea de ser sus esclavos.
tramas paralelas conforman esta emocionante ficción histórica
ambientada en O Courel (Lugo) en la época de la romanización,
cuando la sociedad de los castros se transformó regida por los
Pactos de Hospitalidad, poniendo de manifiesto que el valor, el honor
y el amor, la crueldad y el egoísmo son universales en el ser
humano.
propuesta divide la ruta en cuatro etapas que pueden hacerse de modo
independiente. Recomendamos acompañarse de un mapa para localizar
fácilmente los lugares y el modo de llegar hasta ellos. Serían las hojas del Mapa Topográfico Nacional escala 1:25.000 Folgoso do
Courel 156-II; Salcedo 156-IV; Seoane do Courel 157-I o, en su
defecto, un mapa detallado del concello.
ETAPA
1
Parte
sur de O Courel, el llamado Courel
Baixo,
en el que se pueden visitar pueblos muy interesantes y
excelentes
ejemplos
de la
arquitectura popular de O Courel, como la
capital del ayuntamiento
Folgoso
do Courel, Carballal,
Vilamor, Vilar, Castro Portela o Froxán (pueblo BIC),
entre otros.
etnográfico, humano, arqueológico, paisajístico y
natural.
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Valle |
PICOS
DE MIRANDA:
se
encuentran frente al pueblo de Cortes en el margen derecho del río
Lóuzara,
afluente del Lor. Llaman
la atención sus
formas
curiosas
y desde buena parte de O
Courel se puede ver el
perfil de
la
lamada:
“Mujer
muerta”. Su
silueta se
asemeja a
lo lejos a la
de una mujer tumbada cuya
cabeza es el alto de O Carballo do Pito.
Se
divisa
desde muchos lugares de la sierra. A
media ladera encontramos “O camiño da vena” por donde los carros
llegaban a las antiguas
y numerosas “ferrerías”
de O Courel cargados de mineral de hierro que
se extraía en
el pueblo de A Veneira de Roques en el concello de A Pobra do
Brollón. Se puede acceder a Miranda
por
una pista de tierra que
parte desde
la carretera que une Carballal y Vilamor (señalizada).
O,
desde Carballal, subir a lo alto de A Serra, desplegándose ante
nuestros
ojos.
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Miranda |
(Carballal): se
sitúa en el comienzo del espolón de A Pena de Corvos, justo al lado
de la carretera que lo une a Vilamor.
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Espolón de A Pena de Corvos en Carballal, A Golada y A Trapa
|
PENA
DE CORVOS
(Carballal):
Carballal
es un pueblo que merece una visita detenida. Está
situado en la parte alta y más resguardada de un valle en forma de
embudo y su arquitectura y paisaje son muy interesantes. Desde
él se puede acceder a lo alto de la Sierra y gozar de vistas
privilegiadas de los Picos de Miranda y de todo O Courel, A
Montaña
do Lor, As
Terras
de Lemos y
las sierras
de Queixa, do
Eixe
y
Manzaneda en Ourense.
A
la altura del cementerio, una pista a la derecha lleva al alto, a la
izquierda existe otro camino que sube
a la famosa Mesa dos Catro Cabaleiros y
a O Alto do Castro, pasando
por la Fonte da Abelleira, ferruginosa y muy famosa entre los
vecinos.
En la parte sur del
pueblo existe un gran espolón rocoso,
la
propia Pena de Corvos,
que
termina en varios picos, visitables a pie, desde el que se goza de
unas vistas espectaculares sobre el valle. O
Chao
de BUSTELO
puede contemplarse desde A Pena de Corvos en una de las laderas de a
Serra da Trapa.
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Carballal
|
GOLADA: Es el paso desde Carballal al valle del Lor, lo
podemos hacer en coche.
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Vistas
desde A Golada del valle del Lor en O Courel Baixo
DO CASTRO: Ya en el valle del Lor, bajando desde A Golada y sobre
el pueblo de Vilamor, se asienta un castro de gran importancia en la
novela. Está señalizado y tiene un panel informativo. Como la
mayoría de los castros de O Courel tuvo que ver con la minería de
oro romana. Se observa la croa sin dificultad, algún lienzo de
murallas, fosos, parapetos y campos de piedras hincadas que se
observan en otros castros de la comarca pero no de un modo tan
espectacular. Estas servían de protección contra la caballería y
las máquinas de guerra.
Piedras
hincadas defensivas en A Pena do Castro
Bajando
por la carretera hacia Vilamor, a la izquierda, está señalizado un
hermoso rinconcillo donde una preciosa fuente, remarcada por la
arquitectura popular, hace las delicias de los caminantes.
Es
la ladera
derecha
del pueblo de Vilamor.
y A Grovia
Otro de esos salientes rocosos característicos de estos valles, que
obligaron en su día al Río Lor a encajarse formando un cerrado
meandro para rodearlo. Se puede visitar dando un paseo desde la parte
baja de Vilamor, continuando recto por un camino que se bifurca hacia
la derecha si se quiere llegar
andando
hasta el pueblo de Vilar, justo frente a aquel.
Queda en la ladera norte del
espolón de
Vilamor y
baja hasta el río. Hoy está ocupado por un souto
de castaños.
GRANDE DE VILAR: Próximo a Vilar, una aldea con un encanto
especial en el que se puede visitar el museo de Juan, de gran
contenido etnográfico, su souto recorrido por un Vía Crucis
con cruces de madera que llevan hasta la capilla de San Roque y desde
el que se vislumbra el castro, visitable. Es uno de los castros más
importantes y espectaculares de la sierra. Habitado en los siglos I y
II d. C. y de nuevo en la Edad Media. Aprovecha otro espolón rocoso
en un meandro del río Lor frente al Penido y al castro de A Pena do
Castro. Recientemente desprovisto de vegetación, se pueden visitar
sus murallas, fosos, terrazas y lugares de habitación adaptados
totalmente a la fisonomía del terreno.
Aldea
de Vilar rodeada de su souto en invierno y Castro Grande
Vilar
Fonte da Saúde de Vilar
Museo etnográfico de Juan de Vilar
Capilla de San Roque
Castro Grande de Vilar
PORTELA: Tras pasar el pueblo BIC de Froxán, de visita
recomendada, encontramos Castro Portela que fue la llave a O Courel
más vinculado al oro. Tuvo un castro del que apenas quedan restos y
se enclava en un lugar precioso desde la carretera hasta el río.
Regresando a Vilamor y en dirección a Folgoso do Courel, podemos visitar:
REXIU: Es una cascada que se encuentra al borde de la carretera que baja desde Vilamor al río Lor. Su caída es de unos treinta metros en pizarras teñidas de rojo por el hierro que contienen sus aguas.
Pincheira de Rexiu
BALDOMIR
y O TOUZÓN, junto a A Pendella, forman un conjunto de
pequeñas aldeas ribereñas del Lor.
en Folgoso do Courel, encontramos los nombrados en la novela Teso da
ROA y el Castro da Fenteiriña.
siempre acompañados por el susurro de las aguas del río LOR.
2
Entre la capital del concello, Folgoso do Courel, y O Val do Río
Pequeno.
etnográfico, humano, arqueológico, paisajístico
y natural.
DE FOUCIÑOS:
Se
puede observar desde la carretera que une Folgoso do Courel y
Ferreirós de Abaixo (LU-
651)
en la ladera
contraria
a la carretera. Está sin excavar y forma un todo con el paisaje.
DAS MULAS: Señalizado en Ferreirós de Abaixo, donde se puede
dejar el coche en una pequeña explanada de tierra al borde de la
carretera (LU- 651). Por un sendero se desciende hasta el río
gozando de su bosque de ribera y de las aguas del río Lor. Un lugar
espectacular para la desconexión. Se puede continuar por la orilla
izquierda del Lor hasta A Ponte das Arandainas.
DOS CÍPALOS:
En la carretera que une Ferreirós
de Abaixo y A Ferrería Vella (LU-
651),
que transcurre por la orilla derecha del río Lor, a la altura de un
panel informativo del Coto de pesca dejamos el coche y nos internamos
por un sendero
hacia el Lor.
Lo que aparece ante nuestros ojos es una pared de roca espectacular
en un estrechamiento del río que se abre al pasar por el lugar en
aguas mansas. Un lugar perfecto para gozar de la tranquilidad y jugar
a adivinar formas en las rocas. ¡Muchas os sorprenderán!
DE MEGOXE:
Es otro de los castros vinculados a la extracción y lavado de oro.
Se sitúa en un
espolón
rodeado de un
antiguo meandro
del
río Lor,
hoy seco, que le sirve de foso. Se accede a él sin dificultad desde
la carretera (LU-
651)
y se divisa desde lo alto si se coge la carretera que lleva a Seceda.
Se
encuentra
sin excavar y bajo la vegetación por lo que, si
se accede a él,
conviene
ir con cuidado ante la presencia de pozos y la posibilidad de dar
traspiés.
DA TORRE:
Fue
construido en el siglo I d. C. , abandonado posteriormente y ocupado
de nuevo a partir del siglo IV.
Funcionaba como punto de control de paso a las minas de oro de su
alrededor. Está situado en un espolón de roca, tiene una superficie
de unos seis mil
metros
cuadrados con
dos líneas de murallas, fosos y construcciones en la croa. Su visita
es muy interesante y las vistas sobre la Sierra do Courel son
impresionantes. Próximo a Sobredo y
señalizado,
se accede a él a pie desde
la carretera que
conduce a Sobredo y Seceda.
Seoane do Courel desde el
Castro da Torre
DA COROA: Castro en Ferreirós de Arriba.
DAS MOURAS/ ENTALADOIROS: Laberinto cárstico
producto de la disolución parcial de una placa de roca caliza
formando pasos y caminos entre los bloques de roca. Forma parte del
souto del pueblo de Mercurín y se accede a él desde la carretera
que sube hasta este pueblo desde la (LU- 651). Es hermosísimo.
Conviene visitarlo con tiempo, precaución y espíritu ecologista
para respetar el entorno de gran valor natural.
DE BRÍO: Situado en lo alto de una montaña, quedan restos y las
vistas son espectaculares. Se accede desde Mercurín a pie.
Castro
de Brío en el pico de la parte alta y central de la fotografía, reboleira y soutos en el valle do Río Pequeno
siempre acompañados por el susurro de las aguas del río LOR.
3
Courel
Alto.
etnográfico, humano, arqueológico, paisajístico
y natural.
Se
accede desde la Ferrería Nova en dirección al Aula de Naturaleza de
la Devesa da Rogueira, por
un desvío señalizado a la derecha. Parada es una aldea hermosa que
se recorre en un agradable paseo. Sus casa tradicionales y las
«airas»
de
piedra para
los antiguos trabajos tradicionales como las «mallas»
de cereales o el secado de legumbres al sol para su conversación, le
dan un valor etnográfico muy interesante. Por otra parte, es la
aldea donde nació y vivió buena parte de su vida el poeta Uxío
Novoneyra. Se conserva su casa, hoy sede de la Fundación del
mismo
nombre que se puede visitar, el souto da Ruibal, que forma parte del
cinturón de impresionantes castaños próximos a la aldea y en él
un interesante
conjunto de fuente, lavadero y bebedero para los animales de gran
valor etnográfico. María Mariño fue vecina también del pueblo y
gran amiga de Uxío Novoneyra que la animó siempre a escribir,
dejándonos hermosos poemas de
gran valor literario.
da Fonte en Parada, sede de la Fundación Uxío Novoneyra
etnográfico de fuente, bebedero y lavadero
DE LA DEVESA DO REI: En Esperante frente a la iglesia y al
camping. Apenas quedan restos.
Río
Lor a su paso por Esperante con canales romanos todavía visibles
CIDO, CASTRO Y NECRÓPOLIS:
Es
un espolón al que se puede acceder fácilmente desde la carretera
que baja hacia Moreda desde la carretera que sube a O Alto do Couto.
En él se encuentra al
menos un castro, en el que se ha hecho una reciente prospección
arqueológica que promete grandes resultados de interés. También
existió una necrópolis en la que aparecieron varias tumbas y se
encontró la famosa Tesera de Hospitalidad del año 28 d. C. que
recoge el acuerdo de colaboración entre los
pobladores del antiguo Courel y los romanos.
Monte
Cido en la parte inferior de la foto, Castro de Brío en la parte
central
DA ROGUEIRA:
Es
uno de los bosques más importantes de Europa y
se puede acceder a ella
desde el Aula de Naturaleza de Moreda, para gozar del cambio
altitudinal de especies, o desde O Alto de Couto para caminar por su
parte alta en sentido horizontal. Su importancia natural es mayúscula
con multitud de especies vegetales y animales que lo pueblan. Como
curiosidad, es
recomendable visitar
As Fontes da Rogueira, dos manantiales minerales
que
se deslizan pared abajo tiñendo la roca de blanco la calcárea, y de
colores ocres la ferruginosa. Desde la parte alta de la devesa se
puede acceder al mirador del pico Polín, a la laguna de A Lucenza o
al alto del Monte Formigueiros, la cumbre más alta de O Courel.
da Rogueira
da Rogueira
LAGOA
DA LUCENZA: Laguna de origen glaciar de gran belleza. En los años
secos permanece sin agua buena parte del año pero, si las lluvias
son suficientes, se rellena y, en invierno, se congela. Se puede
acceder desde A Campa da Lucenza, en el cordal de la sierra o desde
el pueblo de A Seara en una ruta ascendente.
CÉRAMO:
Tras
pasar O Alto do Couto es el primer pueblo que encontramos en un
desvío a la derecha. Es famoso porque sus edificaciones están
construidas en roca caliza, lo que le da un característico color
blanco que lo diferencia de la mayoría de demás pueblos de
O Courel.
Posee
gran
valor etnográfico, se
sitúa
a los pies del Formigueiros
y de algún antiguo circo glaciar testigo de los tiempos en los que
una lengua de hielo ocupaba el valle.
Céramo,
el pueblo blanco
Otro de los pueblos que vale la pena conocer, recorriendo sus
distintos barrios y regado por el río del mismo nombre.
Valle
de Visuña
DAS CHOIAS:
Cueva
cercana a Visuña de gran importancia. Puede visitarse la entrada
siendo muy precavidos pues una surgencia constante humedece las rocas
que le dan acceso. El pórtico pétreo que protege la entrada es de
gran porte y le confiere un aspecto singular. La cueva es
impenetrable para lo no expertos. A partir del
primer sifón inundado,
solo los especialistas pueden aventurarse. Recordamos que para
visitar cualquier cueva, hay que pedir permiso a la Xunta de Galicia,
como espacios protegidos que son.
Pórtico
y entrada de A Buraca das Choias
4
Courel
Alto.
paisajístico
y natural.
DA TOCA: Presta su nombre a la protagonista de la novela y es un
ejemplo grandioso de la ingeniería minera romana de la extracción
de oro que funcionó en O Courel entre los siglos I d.C. al III.
Justo enfrente se encuentra otra mina todavía mayor, la de Torubio.
La Mina da Toca se puede visitar por su parte alta. Al lado de su
base pasa la carretera que une Seoane do Courel y Pedrafita (LU-
651), y desde la carretera de Mostaz, justo por encima de la mina de
Torubio, se observa en su totalidad: canales, depósitos, trincheras,
y el gran corte de explotación. Es una mina de oro de tipo primario
en la que se seguían los filones de oro existentes entre las rocas y
para su extracción se usaba la energía hidráulica. Se encuentra
entre Piñeira y Vilela.
DE TOXEDO: cercano al túnel acueducto de Romeor que los romanos
construyeron para facilitar la llegada de agua a las minas de oro.
TÚNEL
ACUEDUCTO DE ROMEOR: Cercano al pueblo del mismo nombre,
construido en época romana para facilitar la llegada de agua a las
minas de oro de la zona (Millares y Torubio). Se accede a él desde
la carretera que une O Courel con Pedrafita desde Mostaz. Tiene unos
cincuenta metros de longitud. Se aparca el coche en Romeor, hay que
andar 1,3 kms., y salvar un desnivel de unos 200 metros.
En
las proximidades de estas minas y vestigios romanos podemos encontrar
otros como la mina de Millares o la del Monte Barreiro. Todas son
interesantes para entender la importancia de la extracción de oro
romana.
de minería romana
Romeor.
Y,
como en cada ruta, el río LOR nos acompaña.
¡Disfrutad
de O Courel!
«O Courel non remata nunca»
©Texto, fotografías, rutas: Sonia
María García García